La armonía de la Tierra

24 May
Atardece en algún lugar de África.

Atardece en algún lugar de África…

“Quiero soñar y amasarme en mi África honda, donde la vida es infinitamente más potente que la muerte que le hemos impuesto, sumada a la suya propia; donde el ciclo vital es una espiral creciente en armonía con la Tierra, que es seno y tumba maternal, simiente y alimento; y así la saben sus gentes; donde la fortaleza y la ferocidad cantan a la naturaleza y todo en ella sigue siendo asombrosamente majestuoso; donde el ser humano es uno más, y no por ello es menor ni peor; donde aún existen los dioses y llenan de sentido la vida de los pueblos; donde el individuo no existe y cuando nace y crece forma parte acumulada de su gente; donde la comunidad es verdad y no un invento doctrinario, y los sujetos son colectivos plurales de seres humanos apiñados en familias amplias en las que todo tiene función y el tiempo no es un enemigo y está dispuesto al servicio de las cosas; donde hasta lo ínfimo tiene su sitio y cumple el papel preciso; y nada sobra, aunque falte casi de todo; donde todo habla, hasta el silencio y la muerte, con mirada sorprendida y risas abiertas y enormes, ingenuas y blancas que se unen a los millones de cantos, de silbos, de gritos, de llantos, de susurros y silencios… Todos como lenguajes plenos de sentir común y preguntas en llamas; donde cuando alguien muere “por ley de vida” , vuelve a su tierra y ésta le abraza, porque de ella es y se alimenta y con ella ama; con promesas firmes y claras garantías de sostenibilidad y renovabilidad para el desarrollo; donde puede aprenderse cada día y el mañana es nuevo y diferente del hoy y de todos los ayeres juntos, porque aún es posible crecer y crear y nacer y volver a esperar; donde todo puede llegar a ser esperanza porque lo anterior no sirve para nada y el futuro amanece con fuerza arrebatadora que está dispuesta a comprometer a toda la humanidad que exista de ahora en adelante hasta el fin del horizonte…”

(Juan Carmelo García)

En honor a África, a la tierra negra y olvidada con la que cada día aprendo y crezco; pero también al compañero y maestro Carmelo por acercanos sus pinceladas y peculiar mirada de lo que ha sido y es este viejo pero vivo contiente.

Tic-tac, tic-tac

28 Abr

De nuevo un domingo gris. Ha vuelto el frío y con él el pañuelo moquero. Fuera los árboles se mueven al compás del viento ajenos al veloz ritmo de la vida. Dentro, sola frente a mi ordenador, mi fiel compañero, me desgano pinchando enlaces y más enlaces de periódicos y webs sin casi sentido y ordenándolos según mis intereses de lectura. ¡Y mira que “tengo muchas cosas que hacer”, muchas!, pero no es fácil ponerse con ellas cuando el hormiguero de pestañas que se acumulan en la pantalla de la computadora me incitan a empaparlas para saber lo que pasa hoy en el mundo. Y acaba la jornada y me pregunto para qué tal imparable ejercicio. Aunque, sin darme casi tiempo a responder, mañana seguro que lo repetiré cual máquina programada para “perder” el tiempo en lugar de aprovecharlo. Y me percato de que he olvidado actualizar este blog y hablar de esas cosas que callan, que aguardan en silencio hasta que alguien las nombra y las guiña un ojo. Hay miles y me emociono al planificar mis escritos semanales, pero en realidad se me escapa el tiempo para centrarme en ellos entre tanto enlace y enlace con los que creo llegar a estar informada y actualizada. Pero olvido que tenía que haber cocinado las acelgas que aún están en la nevera. Y que tenía que haber terminado de leerme los apuntes sobre las estrategias de cooperación de la UE pendientes para mañana. Y olvido que aún no me he centrado en el reportaje previsto para esta semana. O que tenía que haber terminado la película que dejé anoche muerta de sueño…

Y entre tantas exigencias, al final el domingo gris pasa a ser negro, la claridad del día se ha esfumado y es justo ahí cuando me doy cuenta de que el tiempo vuela aun sin quererlo. (¡Maldito, avisa la próxima vez!). Pero también es cuando sonrío porque ¡mañana será otro día y me convenzo de que concluiré todo lo que hoy el tiempo no me ha dejado! (Espero).

los domingos

Los medios libres del mundo se unen en Túnez

25 Mar

foro tunez

Los medios libres de todo el mundo tienen esta semana una cita en Túnez en la III Edición Mundial de Medios LIbres (FMML), que se celebra del 24 al 30 de marzo, con motivo del Foro Social Mundial (del 26 al 30 de marzo). Este encuentro servirá para debatir y reflexionar acerca de la situación de estos medios y la programación que transmiten, así como sus funciones dentro del sistema capitalista actual. Los ejes centrales serán el derecho a la comunicación, las radios asociativas-comunitarias, la apropiación tecnológica, la regulación y libertades y la diversidad vs marginalización.

Esta cita es esencial para el avance de un nuevo sistema de comunicación e información, teniendo en cuenta las nuevas tecnologías y las aún desigualdades existentes en el mundo con respecto a este tema. Es la continuación de los foros en Brasil (Rio de Janeiro 2008, Vitória 2009 y Porto Alegre 2012), de los encuentros preparatorios en el Norte del África (Marrakech 2011, Túnez 2012 y Marrakech 2013), de las dos ediciones mundiales (Belém 2009 y Rio de Janeiro 2012), y de la Asamblea de Convergencia en el Foro Social Mundial 2011 (Dakar, Senegal). Con todo, se apuesta porque los medios libres construyan una nueva agenda y se tengan en cuenta a la hora de abordar los problemas que acontecen en el mundo.

Además de las reflexiones y análisis en las mesas redondas previstas, habrá otros espacios con actividades auto gestionadas, talleres de formación, debates, conferencias, exposiciones y documentación. También se realizará una asamblea de convergencia sobre el derecho a la comunicación.

Por su parte, el FSM de Túnez concentrará otros temas de interés actual como son los derechos de las mujeres, la juventud y la cultura, todo ello dentro del marco de la Primavera Árabe, la crisis económica global así como la ecológica. Y es que este encuentro anual forma parte de los movimientos que buscan alternativas a la globalización actual, además de generar una gran cantidad de redes para la puesta en común y el trabajo colectivo.

Según Francisco “Chico” Whitaker, activista social brasileño que ha estado presente en todos los foros desde su primera edición en Porto Alegre (2001), explica en la web del evento que la elección de Túnez para este encuentro mundial ha sido por “el significado positivo de la primavera árabe para todas las luchas mundiales”. Asegura que ese movimiento social ha inspirado a miles de jóvenes que han ocupado centenares de plazas en todo el mundo exigiendo cambios, y que además es esencial el rol protagónico de la movilización de las sociedades civiles tunecina y egipcia para derrotar las dictaduras en esos países.

En definitiva, este foro universal que mira a lo local y regional pretende reunir a más de 2.700 organizaciones de todo el mundo que desarrollarán hasta 1.500 actividades auto-gestionadas donde no sólo se reforzará la lucha en el Magreb sino también las sinergias entre los que apuestan por otro mundo posible.

Así, habrá que esperar, con entusiasmo y optimismo, los resultados del mismo con el fin de aplicarlos en el futuro y apostar por otra comunicación posible.

“Deberíamos plantearnos qué idea de vida merece la pena ser vivida de manera colectiva y democrática”

8 Mar

Amaia Pérez de Orozco, economista feminista, reflexiona sobre el papel que el Estado y la sociedad otorga a las tareas realizadas por las mujeres en su Día Internacional.

Amaia Pérez en una de sus clases de economía feminista

Amaia Pérez en una de sus clases de economía feminista

Cuidar, lavar, cocinar, planchar, educar, limpiar, hacer la compra… Este conjunto de verbos y muchos más están relacionados con las mujeres de todo el mundo. Las tareas vinculadas a lo doméstico que realizan a lo largo del día son muchas, muy variadas y la sociedad da por supuesto que el sexo femenino es quien las debe hacer. Y es que deben proteger a los que están a su alrededor: padres, hijxs, pareja, hermanxs, tíxs, amigxs… Todo un conjunto social que se ve favorecido por los trabajos, nunca remunerados ni reconocidos, que siempre realizan las mujeres.

La economía feminista trabaja para que esto cambie, para que se valoren y se pongan a escena pública todas esas funciones que son invisibles para la sociedad en su conjunto pero que sin ellas sería mucho más complicada la vida diaria (y la economía de un país). Amaia Pérez Orozco, economista feminista indaga y reflexiona sobre la teoría y la práctica más cotidiana de esta disciplina con el fin de que se estime, considere y recompense la ocupación de la mujer en la sociedad. Hablamos con ella para conmemorar de algún modo el Día Internacional de la Mujer

¿Qué es la economía feminista?

La economía feminista se caracteriza por tres puntos que, aunque presentan aplicaciones y formas diferentes, todos tienen algo en común.

Uno establece que economía no es sólo lo que ocurre en los mercados, que no sólo es flujo de dinero y que el trabajo no es sólo lo que se paga, sino que economía son los procesos que sostienen la vida, que generan los recursos necesarios para el bienestar físico y emocional de las personas y que esto implica también muchos trabajos que no se pagan. Por lo tanto es recuperar esa dimensión invisibilizada de los trabajos no remunerados que forman parte de la generación cotidiana del bienestar.

Un segundo punto establece que la economía está vinculada con las relaciones de género de desigualdad donde existe un reparto injusto de los trabajos y de los recursos y, encima, el sistema económico construye y redibuja esa desigualdad. De ahí que para entender realmente cómo funciona la economía necesitamos aplicar una mirada feminista ligada a las desigualdades entre mujeres y hombres.

El tercero, intentar ver, analizar y pensar la economía para transformarla; es decir, no hacer economía desde una posición de asépticas, de expertas, sino que la economía es política y queremos dar una mirada comprometida para lograr mejores condiciones de vida para el conjunto de la población con el fin de acabar con las desigualdades entre hombres y mujeres.

¿Cómo se unen la ciencia económica con las ideas políticas de los feminismos?

La economía feminista es una rama académica y también es movimiento social. En Europa se ha adjudicado al trabajo que determinadas economistas feministas están haciendo en la academia, pero en América Latina, sobre todo, es la forma en que las mujeres abordan su vida económica. Así, se puede decir que a su vez es un ámbito de estudio y de movimiento social desde donde se construyen las relaciones económicas.

Yo descubrí la economía feminista junto con la ecológica en el último curso de carrera, con una asignatura sobre metodologías alternativas. Pero desde siempre ha habido miradas feministas al modelo socioeconómico, aunque el término como tal surge en los años 90. Aún así, aunque yo me vinculé más con ella por la vía académica, apostaría porque la economía feminista se convirtiera en un movimiento social y de alternativa política.

¿Cómo aplicar la teoría de la economía feminista a la práctica cotidiana de la vida?

En América Latina hay más experiencias que en Europa. Una idea es combinar la economía solidaria con visiones feministas, la cuestión es cómo poner en marcha esto ya que en la práctica habría que atravesar distintos niveles: cómo organizamos nuestra vida socioeconómica día a día, a qué le damos importancia, qué redes tenemos, qué objetivos vitales buscamos, cómo distribuimos los trabajos, por ejemplo. Otro nivel sería transformar las relaciones socioeconómicas en la cotidianeidad: cómo luchar por una distribución justa de los trabajos, por unos modelos de bienestar distintos, cuestionarnos el consumismo, etc. Luego habría otro nivel más comunitario donde tendríamos que poner en marcha otras experiencias como el banco del tiempo, trueques, el compartir cosas, etc. Y además, tener en cuenta el nivel más macro de las políticas públicas, de los presupuestos, a qué se dedica el gasto público del Estado, qué forma toma el Estado del Bienestar, qué sistema impositivo tenemos, etc.

Pero lo que plantearía el feminismo es que a todos estos niveles deberíamos plantearnos la idea de “vida que merece la pena ser vivida”. Es decir, cuál es el objetivo social de desarrollo de país a nivel macro y también a nivel comunitario, y cuál es nuestra propia idea del bienestar. Para ello, habría que reconocer los trabajos y recursos necesarios para lograr ese nivel de bienestar, y no sólo los que mueven dinero; es decir, dar valor real a todos los procesos invisibles como el trabajo no pagado en las casas, lo explotado y no valorado en lo comunitario o la economía invisible de los cuidados de lo que se “libra” el Estado.

¿Qué significa exactamente “vida que merece la pena ser vivida”? ¿Bajo qué perspectiva y para quién sería merecida vivirla?

En primer lugar hay que reconocer que la vida es vulnerable y precaria, que hay que cuidarla; pero también, dejar de pensar que solas podemos hacerlo ya que siempre estamos en relaciones de interdependencia con el resto. Para ello es fundamental combinar esa idea de la interdependencia con la de autonomía, porque las mujeres a lo largo de la historia no han tenido autonomía, dando siempre su propia vida por el bienestar ajeno.

Otra idea clave es que la vida que merece la pena ser vivida tiene que respetar siempre dos principios éticos irrenunciables. El primero es la universalidad ya que no se trata lo que yo individualmente entiendo por “vida que merece la pena ser vivida” sino que es algo colectivo, como la vida a la que vamos a responder y responsabilizarnos, es decir, tiene que ser para todos y todas y no podría, por ejemplo, ser el buen vivir de unas personas acosta del mal vivir de otras. El segundo principio es la singularidad ya que la vida es una experiencia individual y también hay que respetar las diferencias de cada quien. Es reconocer la diversidad, posibilitarla y vivirla, no negarla.

La vida que merece la pena ser vivida ha de tener claro las dimensiones materiales pero también las emocionales y afectivas. No sólo preguntarnos por el tipo de vivienda que merezco sino también si tengo espacios de libertad para compartir la vivienda con quien yo quiera, por ejemplo, debates que no siempre se plantean en las agendas políticas.

Y por último, habría que romper con el binarismo sexual. No por nacer con una biología estamos condenadas a vivir un lugar en el mundo. Dar libertad a nivel sexual y de género sería esencial.

Pero en todo caso, la idea de “vida que merece la pena ser vivida” no es lo que yo entienda o tú entiendas, sino lo que colectiva y democráticamente decidamos y con la que nos responsabilicemos. Tenemos que definir qué es bienestar para hacernos colectivamente responsables de este nivel de bienestar.

El día de hoy sirve para reflexionar, entre otras muchas cosas, sobre la división sexual del trabajo, que relega a las mujeres a un papel secundario en la sociedad, ¿cómo surge esto y por qué?

Me parece irrelevante preguntarse por los orígenes de la división sexual del trabajo, lo que me parece interesante es preguntarnos por los mecanismos que lo perpetúan. Así, el derecho a maternidad y el derecho a paternidad es un derecho que perpetúa la división del trabajo; el tener un mercado laboral que sigue exigiendo el trabajador champiñón, plenamente disponible y flexible para el mercado laboral, perpetúa dicha división sexual del trabajo; el que los sindicatos no se tomen en serio el trabajo no remunerado también lo perpetúa; el que los movimientos sociales sólo valoren el trabajo más público y no el de mantenimiento cotidiano es otra forma de división sexual del trabajo; el no enseñar a los chavalos en clase a cuidarse a sí mismos perpetúa la división del trabajo; el régimen discriminatorio del empleo del hogar o los mecanismos de regularización de la población inmigrante también perpetúan esta división porque dificulta la reunificación y hace que haya mujeres solas que dejan en su país de origen a personas dependientes para que sean otras mujeres, normalmente sus madres, tías, hijas mayores o vecinas, las que se hagan responsables y cargo de ello… Todos estos mecanismos son relevantes y preguntarse esto es más útil que preguntarse por los orígenes.

¿Qué papel presentan los movimientos feministas dentro de esta economía y de sus miradas?

Para el conjunto de movimientos sociales “el cambio va a ser sí o sí, lo importante es si queremos gobernarlos con criterios de justicia o con criterios de mercado”, que dice el movimiento ecologista. Creo que las cosas están cambiando a un ritmo vertiginoso. El riesgo es normalizar las condiciones de degradación de vida y las condiciones sociales. Es el momento justo para cuestionarlo en lugar de normalizarlo.

Pero es cierto que es un momento de oportunidad para el movimiento feminista aunque no me atrevo a decir si lo está aprovechando. Hay gente que está apostando mucho por la unidad y las relaciones con otros movimientos como el ecologista, el decrecimiento, con otros feminismos de lugares donde no hay mucha relación como los de Grecia, Portugal, Italia o América Latina. Por lo que necesitamos una conferencia a nivel global y una mayor relación del movimiento feminista con otros movimientos críticos.

¿Cómo aplicar e introducir todas estas ideas a las prácticas del desarrollo de los pueblos desde la perspectiva de la cooperación internacional?

Hay gente que está haciendo esfuerzos interesantes. La cooperación asistencialista y cuestionadora de los modelos de desarrollo se puede abordar desde una manera técnica, como una receta que se aprende y se aplica al terreno, a una manera mucho más política y crítica donde la mirada de género implique revisar con más profundidad los objetivos del proyecto y su desarrollo.

El problema es que esa visión más crítica no ha tenido tanto éxito porque la cooperación ha tenido una óptica asistencialista o ha metido en el mismo modelo de desarrollo a quienes no estaban metidos en él.

Otro apunte interesante es que no sólo tenemos que abordar los procesos de empoderamiento con las mujeres con las que trabajamos sino también nosotras, las trabajadoras, partiendo de la idea de cómo es el proceso de dicha labor. Ahí no se ha llegado y, precisamente, empezar a ver el género como algo técnico es un problema enorme porque le quitas el componente político, que es la esencia.

Teniendo en cuenta este Día Internacional de la Mujer donde aún no se ha conseguido una situación de igualdad en ninguna parte del mundo y donde debemos seguir luchando y trabajando para conseguirlo, ¿cómo ves este camino?, ¿hacia dónde se dirigen los feminismo?

Es crucial respetar la diversidad y no seguir la bandera de una misma línea dentro de los diversos feminismos. Reconocer la pluralidad de los feminismos, tomarse muy en serio una visión global con otros feminismos de otros lugares, ponerse en red y, en concreto, que los de los países del Norte compartan mucho con los del Sur.

Hacer conexión también con otros movimientos críticos que están preguntándose cuál es la vida que merece la pena ser vivida y cómo la organizamos. Confluir mucho y el ecofeminismo es una de las líneas que me parece más potente y que está trabajando el fondo de esta cuestión.

En el país del olvido

5 Feb
Momento de la ponencia de Aitor Martínez

Momento de la ponencia del abogado Aitor Martínez

Olvidado y desconocido. Así es como se describe a Paraguay desde fuera de sus fronteras. La comunidad internacional, especialmente la del otro lado del charco, sabe poco de lo que ocurre en este país situado en el corazón latino. Nada de su historia de larga dictadura Stronista pero tampoco de los más recientes hechos bañados en sangre, como la masacre de Curuguaty, ocurrida el pasado 15 de junio de 2012, donde murieron 18 personas, entre campesinos y policías. La prensa internacional descifró bien poco lo ocurrido a pesar de ser considerada como “la masacre más importante de la Democracia paraguaya”.

Al menos así lo define el colectivo Paraguay Resiste que ayer se reunió en el Ateneo de Madrid junto con el “Colectivo Paraguayo en Defensa de los Derechos Humanos en Paraguay” con el fin de dar a conocer a la ciudadanía española los acontecimientos citados y el proceso judicial que aún está abierto y del que poco se sabe.

Orlando Castillo, abogado paraguayo defensor de los Derechos Humanos y uno de los integrantes de este colectivo (formado en distintas ciudades europeas a raíz de la masacre y del posterior Golpe de Estado, ocurrido el 22 de junio de 2012, y que acabó con Fernando Lugo en el poder), ayer tomó la palabra ante un aforo completamente lleno para contextualizar la criminalización y la represión por la lucha de la tierra en el Paraguay.

Junto a Castillo se encontraba Aitor Martínez, abogado español que ha trabajado en el Informe Masacre de Curuguaty, de la Plataforma de Estudios e Investigación de Conflictos Campesinos (PEICC), quien respondió a algunas de las preguntas que pululaban en el aforo madrileño mientras explicaba sus pesquisas. “Curuguaty fue la excusa para sacar a Lugo del poder, fue un teatro para sacarlo seudoconstitucionalmente”, explica Martínez en su intervención mientras desmenuza los acontecimientos de manera pormenorizada a través de vídeos y fotografías que expone al atento público.

Y gracias a las imágenes los hechos van surgiendo solos y se entienden mejor, aunque ni siquiera en la documentación investigada se esclarece lo que ocurrió verdaderamente en la finca Marina Cué durante los apenas 10 segundos que duró la reyerta.

Una lucha en la que se enfrentaron 324 policías frente a 60 campesinos “sin tierra” donde los primeros argumentaron su actuación por dos frentes con una supuesta orden de desalojo (porque el campesinado estaba en las tierras del ex senador Blas N. Riquelme), mientras que los segundos aclararon que la zona estaba considerada pública para ocuparla, pues era destinada a la reforma agraria.

Sea de una u otra forma, con unos u otros argumentos, después de nueve meses la justicia paraguaya aún no ha esclarecido los hechos ni ha condenado a los responsables. Según Martínez, “el fiscal no investiga nada”, tan sólo “saca pruebas para incriminar a los campesinos”, a pesar de que los resultados del Informe Masacre de Curuguaty documentan los errores del cuerpo de policía durante los actos violentos. Ni siquiera hoy las personas que aún siguen detenidas por el caso cuentan con atención médica adecuada a las lesiones sufridas, por lo que se pide libertad y una investigación parcial.

Castillo explica que el proceso judicial presenta “muchas irregularidades” como acusaciones injustificadas o argumentos incoherentes y contradictorios que nublan lo ocurrido y alargan la agonía de los que esperan esclarecer los hechos. Incluso existieron imágenes manipuladas de campesinos muertos con armamento policial para confundir a la opinión pública y generar más caos, apunta Martínez.

Pero ese caos se vislumbra mejor en las relaciones entre la justicia y la política electoral paraguaya, según el colectivo, cuya forma de telaraña impide saber dónde empieza una y acaba la otra, perjudicando siempre a las personas más desfavorecidas que se vean afectadas por uno u otro poder. Y es que la masacre se utilizó para realizar un Juicio Político en apenas seis horas con el que se destituyó al Presidente Constitucional, Fernando Lugo, y cogió el relevo Fernando Franco, pecando de violación de derechos humanos y caminando en contra de algunos acuerdos y protocolos sobre Derechos Humanos firmados por Paraguay

materia paraguay resisteEsta falta de transparencia es uno de los motivos de lucha de Paraguay Resiste, junto con la defensa de la democracia y la soberanía, la promoción de la participación ciudadana activa y la cultura de los pueblos y la denuncia de los actos que atentan contra los Derechos Humanos y la Madre Tierra.

Este recién colectivo se consideran una organización política social y de construcción de movimientos sociales que ve con escepticismo las próximas elecciones presidenciales para el mes de abril ante la “contaminación” existente, según Castillo. Aseguran preocuparles la fragmentación social y política, la falta de claridad y la lectura política del movimiento progresista nacional porque “lastimosamente no podemos decir que este movimiento responsa a los intereses reales del movimiento popular paraguayo”, asegura Castillo. Y es por ello que creen en que debe desarrollarse una nueva proyección política de procesos electorales pero que camine a un cambio social.

Por el momento, el intento de dar a conocer la realidad paraguaya a la comunidad internacional europea se está logrando con pequeños pasos como el de ayer. Las redes sociales también están ayudando a divulgar las acciones que Paraguay Resiste lleva a cabo en Sevilla, Berlín, París y Estocolmo gracias al conjunto de paraguayos y paraguayas que, en estos momentos, se encuentran en Europa. Entre todos/as pretender seguir cuestionando la masacre de Curuguaty al son de ¿qué pasó?, ¿quiénes fueron los que dispararon?, ¿por qué lo hicieron?, ¿qué hay detrás de eso?, ¿quiénes son los responsables, tanto intelectuales como materiales de la masacre?, ¿qué intereses existen tras el Golpe de Estado?…, con el fin de que se llegue a esclarecer y se condenen a los responsables de la muerte de 18 personas.

En definitiva, son muchas cuestiones que aún continúan abiertas y que seguirán estándolo mientras el gobierno paraguayo ignore a una parte de su población local, la que se dedica al cuidado y cultivo de la tierra del país, y otorga privilegios a los dueños oligarcas que concentran casi la totalidad del territorio guaraní. (Sólo el 2% de la población concentra el 98% de la tierra paraguaya).

Por su parte, la presión internacional debe ser también un pilar con el que conseguir logros en este sentido aunque para ello, primero, es necesario conocer bien la realidad paraguaya y las injusticias sociales que aún hoy persisten entre su población para, después, exigir más transparencia, justicia y libertad. Para Castillo es bien importante que los medios de comunicación difundan la realidad y no se sometan a los intereses económicos y políticos del momento. O simplemente que se profundice mejor, ya que a menos de cuatro días de la muerte de Lino César Oviedo, líder de la Unión Nacional de Colorados Éticos (UNACE), en un accidente aéreo mientras se encontraba de gira electoral por Concepción, los medios masivos españoles tan sólo le han señalado como “general retirado” y “candidato a la República del Paraguay”.

Por ello, los colectivos ayer reunidos quisieron llamar la atención del Gobierno español y del resto de europeos para que se solidaricen con el pueblo paraguayo, no olviden lo que pasó en Curuguaty y tengan en cuenta que el Estado de Derecho está en peligro y se está poniendo en juego los procesos democráticos. Y todo ello, matizan, “a pesar de la aparente imagen de normalidad que se pretende proyectar desde el régimen golpista” en este país del olvido y de lo desconocido para la mayor parte de la comunidad internacional.

Los Derechos Humanos, mermados por la crisis económica

10 Dic

derechos humanos mafalda

Han pasado 64 años desde que se aprobase la Declaración Universal de los Derechos Humanos en la Asamblea General de Naciones Unidas y cada 10 de diciembre, Día Mundial de los Derechos Humanos, sigue siendo prioritario recordar las violaciones que constantemente se comenten obviando lo prometido en dicho documento internacional.

Los Estados y los grupos de poder son los mayores violadores de derechos, provocando un recorte en las libertades sociales y creando injusticias en el mundo. Hoy, organizaciones y colectivos se suman para velar por el cumplimiento de todos los Derechos Humanos en cualquier rincón del globo e incidir en las responsabilidades de quienes los vulneran.

La coyuntura económica actual no está ayudando mucho a que se respeten los derechos de los hombres y las mujeres. Los recortes sociales, realizados en algunos países europeos como España, no han estudiado previamente los efectos provocados en la población, especialmente en la más vulnerable y de riesgo. Como señala Miguel Ángel Calderón, responsable de comunicación de Amnistía Internacional, “antes de poner en marcha cualquier tipo de recorte en las políticas públicas hay que hacer una evaluación previa del impacto que va a tener en los derechos humanos de la gente y eso hay que hacerlo con carácter general”.

Pero estos recortes también tienen sus repercusiones, cual efecto mariposa, en los países con menos índice de desarrollo humano ante la merma de las ayudas económicas otorgadas por los países más ricos. Las ONGD vienen denunciando esta situación desde el inicio de la crisis económica ya que ésta está torpedeando los logros para reducir la pobreza en las zonas más vulnerables del planeta, a pesar de la promesa de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), lo que genera uno de los principales obstáculos para consensuar los derechos humanos fundamentales.

La presidenta de la Coordinadora de ONGD de España (CONGDE), Mercedes Ruíz-Giménez, explica que existe “una estrecha relación entre crisis y recorte de derechos” y que no sólo es un problema financiero, de déficit y falta de recursos, sino “consecuencia del modelo capitalista neoliberal, la Biblia de todos los partidos de la derecha”. Aunque para Mercedes más que una crisis es un robo, un desfalco y una estafa cree que ello “no puede ser la excusa para retroceder en derechos, para eliminar las políticas públicas distributivas y garantes del bienestar social”.

Y no puede ser porque los efectos también se están dando en los países más empobrecidos y sus poblaciones. Según Mercedes, los graves y desproporcionados recortes en cooperación al desarrollo tendrán “un grave impacto” en los derechos esenciales de millones de personas con las que las ONGD colaboran en diferentes continentes. “No podemos olvidarnos que según datos de Naciones Unidas, hay en el mundo más de 1.400 millones de personas que sufren pobreza extrema y cerca de 1.000 millones sufren hambre”, concretiza.

De ahí que tampoco se pueda obviar que las causas de esta crisis económica y de valores no son el resultado de fuerzas fuera del control humano sino decisiones y acciones concretas de gobiernos y otros poderosos agentes económicos.

El profesor titular de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y miembro del área de Derechos Humanos del Instituto Complutense de Estudios Jurídicos Críticos, Jesús Lima, plantea que esta situación está creando “un proceso de retroceso gravísimo de los derechos”. “Estamos en un proceso de totalitarización del derecho aunque se mantenga la estructura formal de Estado de derecho; la constitución y el sistema jurídico constitucional están siendo minados materialmente, aunque formalmente sigan en pie”, apunta.

Y estas situaciones se dan en cualquier Estado independientemente de sus peculiaridades sociales, políticas o económicas sin que exista, específicamente, una relación directa entre pobreza y transgresión de derechos. Calderón sí que apunta que en un Estado donde no haya separación de poderes, por ejemplo, es “más fácil” que se cometan violaciones de Derechos Humanos porque da lugar a malas prácticas y que sea más complicado acceder a la justicia. “Lo importante es actuar en cualquier situación denunciable y pedir responsabilidades”, matiza.

Conciencia colectiva

Sea en el caso que sea, es importante que la ciudadanía valore la necesidad de respetar los derechos de las personas. En la actualidad y gracias a movimientos sociales como el 15M o la Primavera Árabe, que han tenido una explosión masiva en las calles, se ha logrado una mayor conciencia colectiva y una firme exigencia para que los derechos humanos sean respetados.

Aunque Jesús Lima cree que aún falta una organización más efectiva con acciones proactivas que obligue moral, jurídica y políticamente a los poderes públicos a cambiar de criterio, “hay un efecto muy interesante que se está produciendo en la gente de la calle que rompe la apatía típica de la clásica ciudadanía que prefiere no opinar, salvo el día llamada a votar en unas elecciones”.

Pero este efecto, por el contrario, también ha provocado en alguna ocasión que los discursos se vuelvan xenófobos y discriminatorios otorgando la razón de la crisis a ciertos colectivos, como la población inmigrante, aunque por lo general las crisis generan “movimientos de mayor solidaridad y reconocimiento ante las personas más vulnerables y ante aquellas historias que nos tocan de cerca”, según Calderón.

Edel Mercedes Abadía, activista y defensora de DDHH./ Silvia A.M.

Edel Mercedes Abadía, activista y defensora de DDHH./ Silvia A.M.

Y es que, como señala la abogada conciliadora y demócrata colombiana, Edel Mercedes Abadía Moya, “cuando uno siente que está perdiendo derechos se afana a patalear y a gritar por el auxilio”. Esta activista en defensa, promoción y protección de los Derechos Humanos, como le gusta llamarse, es una luchadora nata por los derechos de la población afrodescendiente de su país que durante siglos ha resistido a los desplazamientos forzosos en su territorio, ya sea por la violencia que desde hace más de seis décadas padece Colombia como por las empresas multinacionales que trabajan los monocultivos en la zona.

Natural del Chocó aunque con raíces africanas, Edel Mercedes se muestra siempre optimista cuando habla sobre la lucha por los Derechos Humanos, de lo que ha hecho su causa en la vida. Considera que es el ser humano el punto de partida para perseguir la universalidad en los avances sociales, independientemente de las peculiaridades de cada territorio y tiempo. Así, “la lucha por los Derechos Humanos en Colombia tiene unas exigencias distintas a la alerta surgida en estos momentos en España pero en ambos lugares se persigue el respeto de los derechos fundamentales de las personas”. Y para que se consiga eso, está convencida de la gran fuerza que tiene el movimiento social de la ciudadanía organizada, aunque “aún falta mucho”, señala.

Derechos Humanos y Capitalismo

El papel del sistema capitalista neoliberal en el respeto de los Derechos Humanos acarrea interrogantes y dudas de los efectos que provoca. Ya en el año 2009 se hablaba de que era necesario un cambio de modelo, político y económico, a nivel mundial que funcionase para todos y todas y respetase los Derechos Humanos.

El profesor Lima advierte que “este sistema supone la negación radical de los Derechos Humanos” y promueve un cambio de sistema porque “éste no nos vale”. Según la observación histórica, es necesario buscar alternativas, nuevas formas de vida, para que el resultado final no sea “catastrófico”. Y tal y como presagia con tristeza “no hay otra perspectiva”.

Para la presidenta de la CONGDE, Ruíz-Giménez, es “muy difícil de conciliar” cuando el capitalismo ha perdido los valores éticos y vulnera los derechos de la ciudadanía con toda impunidad. “Este modelo no respeta los derechos y hay algunos concretos que no casan con su ideario”. Hace referencia a los derechos de las mujeres, los derechos de la clase trabajadora, el derecho a la igualdad social, a la diversidad cultural o los derechos de minorías y de pueblos indígenas, entre otros. Y para no agotar su indignación añade que “hay que buscar un modelo de desarrollo alternativo solidario”.

Por su parte, a Amnistía Internacional no le preocupa tanto el sistema regido a nivel mundial sino el interés que haya de las autoridades de cada país en colocar los Derechos Humanos en las agendas políticas, así como las garantías que permitan a las personas defender sus derechos o que haya una observación de las normas internacionales. Miguel Ángel Calderón cree que uno de los mayores problemas es que muchos países tienen legislaciones totalmente contrarias a los estándares internacionales. “Y si un país hace oídos sordos al respeto de ciertos derechos es probable que no esté cuidando a sus ciudadanos”, aclara.

Retos de Futuro

La materia de Derechos Humanos sigue estando pendiente en la agenda internacional. Con crisis o sin ella, existen aún pueblos discriminados que todavía no deciden por sí mismos, sino que sus vidas les vienen impuestas por otros. Un ejemplo es la población indígena y afrodescendiente de Latinoamérica, con la que la abogada Edel Mercedes se identifica bien. Después de sufrir años de esclavitud y colonización, estos pueblos siguen estando marginados e invisibilizados por los poderes de sus países, aunque con resistencia señala que “si se salió de todos esos males, se puede caminar hacia otras conquistas”.

Según Edel, los retos del futuro están en alcanzar un buen nivel de dignidad humana, traducida en justicia para todos y todas donde haya inclusión porque “la inclusión da lugar a mayor dignificación”, dice.

Por su parte, el profesor universitario especializado en Filosofía del Derecho, Jesús Lima, cree que hay que empezar desde abajo, desde los derechos sociales, económicos y culturales y a partir de ahí ir subiendo hacia un cambio de mentalidad, de conciencia, hacia cambios en el sistema… “Después todo lo demás viene unido”, concluye.

Las ONGD seguirán trabajando y velando por el respeto de los derechos de primera y segunda generación en todos los rincones del globo aunque la presidenta de la CONGDE asegura que para éstas es tiempo de resilencia, de alianzas y de fusiones pero también “otras irán desapareciendo”.

El desafío que presenta Amnistía Internacional para el próximo mes de marzo de 2013 es la firma de un Tratado Internacional de Comercio de Armas por el mayor número de países, que incluya al mayor número de armas y que asegure la limitación del comercio de armamento en aquellos lugares que se utiliza para cometer violaciones de Derechos Humanos. Según Calderón, el 60% de las situaciones de vulneración de derechos se realiza por medio del uso de armas, por lo que la firma de este tratado internacional supondría “un gran paso” y tendría “una importancia enorme”.

Pero en este 10 de diciembre se ha querido poner el foco de atención en las personas que defienden los Derechos Humanos y que se encuentran en riesgos por velar justicia tanto de sujetos como de comunidades o regiones enteras. Son personas que están en primera línea de batalla y que sufren amenazas, violaciones o, incluso, asesinatos. Y un reciente ejemplo es el ocurrido el pasado sábado 1 de diciembre en Paraguay donde fue ejecutado Vidal Vega, un campesino defensor de los derechos de las víctimas de la masacre de Curuguaty, ocurrida este verano.

En definitiva, el sistema actual en el que vivimos no ayuda a consolidar el respeto de los Derechos Humanos Fundamentales reforzando, por el contrario, la exclusión de sectores y las desigualdades. Es por ello que, desde hace años, se está reivindicando la aplicación de nuevos modelos a imagen y semejanza de algunos movimientos surgidos en otras partes del mundo como el del Buen Vivir de los pueblos latinoamericanos o el movimiento del decrecimiento, ya que ambos reconocen los derechos económicos, sociales, culturales y medio ambientales de las personas y los pueblos.

Pero mientras las ideas se van reforzando y el mundo cambia de paradigma, el día de hoy seguirá siendo esencial para recordar las injusticias cometidos en el globo y a los y las que luchan contra ellas surgidas, en la mayoría de las veces, por el afán de poder de unas personas sobre otras.

Lilian Celiberti: “Cada vez existe más permeabilidad del feminismo en otros movimientos”

3 Dic

Lleva 46 años de militancia feminista, forma parte del colectivo Cotidiano Mujer y participa de la Articulación Feminista Marcosur (AFM) promoviendo el desarrollo de un campo político feminista a nivel regional y global. Es uruguaya y encontró los caminos de la resistencia por sí sola durante la dictadura de su país (1973-1985), cuando estuvo en la cárcel y vio limitada sus acciones por ser mujer y madre. Lilian Celiberti de Casariego lleva tatuado su pasado y lo ha utilizado para luchar en su presente por los derechos de las mujeres que a lo largo de la historia han sido aniquilados.

Lilian Celiberti, feminista uruguaya durante la Cumbre Iberoamericana de Cádiz, 2012.

Lilian Celiberti de Casariego, feminista uruguaya de la AFM./ Plataforma 2015 y más.

A su paso por Madrid, después de un relámpago trabajo en el encuentro feminista que se celebró a finales de noviembre en la Cumbre Iberoamericana de Cádiz, Celiberti muestra con entusiasmo, aunque con mirada cansada tras los ajetreados días por España, el papel de los movimientos feministas en la sociedad y su necesaria labor en momentos de crisis económica y crisis civilizatoria.

Precisamente la crisis ha sido el contexto del que se ha partido en dicho encuentro feminista a la hora de analizar cómo se incrementan los cuidados por parte de las mujeres ante los recortes sociales del Estado. Este aspecto, que es eje central en el pensamiento feminista, crece ante la presente coyuntura económica haciéndose crucial plantearse un cambio de vida en el que el ámbito doméstico se renegocie en la solidaridad entre hombres y mujeres con el fin de compartir más en lugar de mantener la división sexual del trabajo. Del mismo modo, dicho encuentro ha servido para analizar las relaciones de las feministas con las alternativas de desarrollo, tanto en países del Sur como del Norte, los derechos sexuales y reproductivos en un espacio Iberoamericano, así como en la distancia entre la teoría y la práctica de la ley contra la violencia de género existente.

Centrándose en este último punto, Lilian recalca la importancia de la lucha contra la violencia de género porque “surge como una necesidad y no una elucubración” cuyo fin es incrementar la atención de las mujeres que mueren a manos de sus compañeros, amantes o esposos o cuyos cuerpos son violados en todas sus formas por un poder masculino. Es por ello que considera las luchas feministas como imprescindibles porque han servido para visibilizar estas violencias pero también para que muchas mujeres saliesen de su tortura cotidiana de sometimiento y de soledad. Y una prueba del trabajo realizado, añade, es la declaración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer que se celebra, desde 1999, cada 25 de noviembre en memoria de las hermanas Mirabal.

Muchas luchas en una misma

Aunque el activismo feminista de todo el planeta trabaja todos estos puntos, considera que hay una variabilidad de movimientos feministas que dependen del contexto en el que se generan y las características del país donde surjan. Es firme cuando habla de que cada vez más existe una permeabilidad de las agendas feministas en otros movimientos pero “tal vez no tanto en las luchas concretas”. Y se remite a su país para ejemplificar sus palabras con el movimiento sindical uruguayo, que ha tomado la bandera de la legalización del aborto en su agenda política. “Esto se debe a la presencia feminista en el país”, reitera con orgullo y añade que “es la misma pluralidad de sujetos que forman este movimiento lo más interesante que ha surgido” de esta lucha, ofreciendo así la posibilidad de construir sujetos políticos diversos.

En el conjunto de América Latina, la unificación del feminismo “es difícil” aunque sí han existido luchas históricas comunes como los derechos sexuales y reproductivos que incluyen el aborto, la píldora del día después o la anticoncepción, pero hay otras que tienen que ver con la defensa de la tierra y del territorio, con los derechos colectivos, sociales, culturales…, que forman parte de las contiendas feministas diversas.

Convencida de la existencia de muchas luchas en una misma (como la lucha de las mujeres campesinas e indígenas en América Latina), no ve necesario priorizar unos temas sobre otros cuando se le pregunta por las reivindicaciones más activas del movimiento de liberación en la actualidad. “Las mujeres han llegado a incorporar simultáneamente la lucha contra el racismo, contra la homofobia, la lesbofobia y la heteronormatividad o el etnocentrismo, todo como parte de las luchas comunes feministas”, aclara.

Y en este sentido, lo que persiguen feministas latinoamericanas y españolas discurre por el mismo sendero a través de relaciones muy porosas. Con la Articulación Feminista Marcosur (AFM), de la que Lilian forma parte, han conseguido diálogos constructivos con feministas del Gobierno de España, de las Comunidades Autónomas y de instituciones ligadas a la cooperación internacional. Son muchas las feministas que han conocido, por medio de los programas de cooperación entre el Norte y el Sur y sus correspondientes pasantías en países de América Latina, a las activistas femeninas latinas y sus realidades de lucha, generando con ello unas redes más sólidas y proyectos de futuro comunes. “Esto demuestra cómo el feminismo ha sido siempre internacionalista y nunca es pensado en términos regionales sino globales”, apunta para reafirmar su idea del feminismo como un tronco gigante del que se ramifican otros muchos más chiquitos que forman, todos juntos, el propio movimiento.

Huellas de mujer

La representación de las mujeres en el poder no ha logrado la paridad en el mundo a pesar de sus intentos. Son pocas las que acceden a puestos de dirección en las empresas y menos las que gobiernan un país a imagen y semejanza de las mujeres. Por ello es bien novedosa la interesante experiencia que están desarrollando mujeres políticas en Paraguay con la creación, en mayo de 2011, de una plataforma política que persigue que una mujer ocupe la presidencia del Gobierno en las próximas elecciones de 2013. Kuña Pyrenda, que significa huellas de mujer en guaraní, es un movimiento que “sienta las bases de una realidad que concibe el feminismo como una acción política”, apunta Celiberti con positividad sobre el futuro halagüeño que se le presenta a este partido liderado por Lilian Soto (ex Ministra de la Secretaría de la Función Pública durante el gobierno de Fernando Lugo).

Como explica su manifiesto, las integrantes de Kuña Pyrenda se comprometen a seguir el legado que las “miles de heroínas invisibles” les dejaron cultivado en la historia del Paraguay con el fin de “levantar la bandera por la igualdad y la justicia social” y de “transformar las relaciones de poder que subordinan, explotan, excluyen y discriminan”. Pero como apunta Lilian, aunque la idea es rompedora, habrá que esperar a las próximas elecciones paraguayas para ver cómo se desarrolla y de qué manera es acogida entre su pueblo.

Esta iniciativa política, formada únicamente por mujeres (y por ello exclusiva en América Latina), se plantea admitir también a los hombres que están a favor de la igualdad y que además la practican, considerando que su felicidad también depende del rol de las mujeres en la sociedad. Son aquellos que desisten construir relaciones de subordinación y apuestan por la paridad, el compañerismo y el encuentro. Reivindican el goce en unas relaciones igualitarias, desafiantes y creativas no sólo en el discurso sino también en la praxis.

Pero el número de varones que actualmente apuestan por todos esos calificativos no es suficiente porque la realidad social es todavía patriarcal, racista y colonial, de ahí que sean necesarios nuevos paradigmas en las relaciones humanas para conseguir una transformación en búsqueda de la igualdad ya que “toda persona necesita ser amada, reconocida y respetada”.

En este sentido, Lilian cree que falta mucho debate político y público en la sociedad para cambiar esta realidad que afecta a las mujeres. Así, establece dos premisas básicas a tener en cuenta ante las ideas colonizadoras relacionadas con el feminismo: una es la de sospechar de nuestras certezas y construcciones; sospechar de lo que nos dicen como lo absoluto y dialogar sin imponer juicios. La otra es desarrollar siempre un pensamiento crítico que posibilite deconstruir las categorías teóricas más profundas, el análisis crítico de la literatura, de los medios de comunicación y de las industrias culturales.

“Es necesario que surjan más preguntas que afirmaciones pero para ello es fundamental la existencia de espacio de trabajo colectivo y medios de comunicación alternativos donde la búsqueda de ideas, conocimiento, crítica y saber surja de cada una/o de nosotras/os”.

A pesar de sus muchos años en la lucha feminista, Lilian Celiberti se muestra esperanzadora ante las transformaciones que se avistan en beneficio de las mujeres y de toda la sociedad, aunque para ello sea necesario un esfuerzo y un compromiso social porque, incide, “no podemos esperar que los sistemas institucionales nos enseñen cómo ser críticxs porque eso no va a pasar, todo dependerá de nuestro poder colectivo en la sociedad para que se produzcan cambios reales”.